Carisma:
Consagración, secularidad, misión
El carisma es el don espiritual que nos caracteriza en la Iglesia y que Dios ha hecho al Instituto, desde sus orígenes, con la "primera idea" de la Fundadora. Este don nos consiente alcanzar en Cristo, Esperanza de los hombres, la espiritualidad que anima nuestra vida de laicas consagradas y la "misión" entre los que sufren.

Tres son las características esenciales e inseparables del carisma del Instituto. Ellas encuentran su propia raíz en el misterio de Cristo y se expresan en nuestro modo de ser y de servir, en respuesta a la llamada del Señor:

  • la consagración, vivida como don, en el seguimiento de Cristo que se ha encarnado para vivir, como hombre, el proyecto de amor y de salvación del Padre;
  • la secularidad encuentra el modelo en la encarnación de Cristo que ha compartido la vida de su gente y de su tiempo, como hombre e Hijo de Dios;
  • la "misión" como participación a la misión de esperanza de Jesús que, acercando dolientes de todo tipo, ha anunciado a todos el amor del Padre y con su Resurrección se tornò nuestra Esperanza.