"Hay un solo Cuerpo y un solo Espíritu,
así como hay una misma esperanza,
a la que ustedes han sido llamados,
de acuerdo con la vocacion recibida”.

(Ef. 4, 4)

"Te miramos, Jesucristo, nuestro Señor...
y te pedimos que nos hagas comprender...
esta vocación a tu seguimiento,
a tu Palabra, a tu comunión...
Haz, oh Señor,
que sepamos unir mejor nuestros esfuerzos
con todos los hombres de buena voluntad,
para realizar plenamente
el bien de la humanidad
en la verdad, en la libertad,
en la justicia, en el amor".

(Pablo VI)