"... le daré de comer el maná escondido,
y también le daré una piedra blanca,
en la que está escrito un nombre nuevo
que nadie conoce fuera de aquel que lo recibe".

(Apoc. 2, 16)

"Cada uno tiene la capacidad de amar,
de salir de sí mismo, de donarse al otro,
de realizar con creatividad algo significativo.
... cada hombre
está creado a semejanza de Dios...
por lo tanto, es portador
de potencialidades positivas
y de energías preciosas...
que tienen necesidad de un preciso
punto de referencia,
de un objetivo al cual tender".

(Onorina Z.)